Sección 6 · Técnica FUE y Extracción

Follicular Unit Excision (FUE): principios, bases anatómicas y evolución de la técnica

Dirección editorial
Dir. Mario Luigi Pallaoro, Clinica Pallaoro, Padua
Revisión científica
Dr. Gianandrè Alvarez Pallaoro, cirujano capilar, Clinica Pallaoro
Público
Cirujanos plásticos, dermatólogos, tricólogos, investigadores y residentes
Nivel de evidencia
Nivel 3–4 series de casos, estudios comparativos no aleatorizados y consenso de expertos; ciencia básica para las premisas anatómicas
Última actualización
Octubre de 2026
Figura 6.1 — Principio de la FUE: un punch cilíndrico de diámetro submilimétrico, alineado con el eje de los tallos, incide la piel alrededor de una única unidad folicular. La divergencia de los folículos en profundidad, el punto de anclaje a nivel del bulge y la profundidad del bulbo determinan el riesgo de transección.

1.Resumen clínico y resumen ejecutivo

La Follicular Unit Excision (FUE) es la técnica de extracción en la que cada unidad folicular se aísla individualmente de la zona donante con un punch de diámetro inferior a un milímetro, sin extirpar un huso de piel. Descrita de forma sistemática a principios de la década de 20001, ha pasado de ser un método minoritario, considerado difícil y poco reproducible, a la técnica de extracción más utilizada en la cirugía de la calvicie. Su difusión se ha visto impulsada por la demanda de los pacientes, la evolución del instrumental y la experiencia acumulada por los cirujanos2.

En 2018, la International Society of Hair Restoration Surgery cambió el significado del acrónimo de extraction a excision, para subrayar la naturaleza quirúrgica del procedimiento y contrarrestar la idea de que la extracción consiste simplemente en «arrancar» los cabellos7. Este artículo pilar describe las premisas anatómicas de la FUE, las fases de la extracción, la evolución del instrumental, los indicadores de calidad y los límites de la técnica. Los distintos aspectos operativos se desarrollan en los demás artículos de la sección 6.

  • La FUE es un acto quirúrgico: requiere diagnóstico, planificación y un operador médico cualificado7.
  • El punch más utilizado tiene un diámetro de unos 0,9 mm, dentro de un intervalo de 0,8 a 1,15 mm2.
  • El punto crítico de la extracción es el anclaje del folículo en el istmo, donde se inserta el músculo erector4,5.
  • La tasa de transección es el principal indicador de calidad; se recomienda como objetivo un valor inferior al 5–10%2.

2.Anatomía microscópica y ultraestructural: lo que el punch debe respetar

La unidad folicular como diana

La FUE extrae la unidad folicular en su totalidad: 1–4 folículos terminales que emergen de una zona común de la piel, con los lóbulos sebáceos, el músculo erector y el manguito de colágeno que los rodea. El músculo erector se conecta con todos los folículos de la unidad y contribuye a mantenerlos unidos4. En superficie los tallos convergen en una zona reducida, pero en profundidad los folículos pueden divergir (splay): un punch centrado en la emergencia puede contener la unidad en superficie y, sin embargo, cortar uno de los folículos más abajo.

Profundidad y posición de las estructuras

El estudio morfométrico de Jiménez, Izeta y Poblet describió la longitud de los folículos terminales del cuero cabelludo y la posición relativa del bulge y del bulbo3. El bulge se sitúa en el tercio superior del folículo, a la altura de la inserción del músculo erector; el bulbo se encuentra en el tejido adiposo subcutáneo. Esta distribución explica la estrategia de la FUE moderna: una incisión cortante limitada a los primeros milímetros, suficiente para liberar el folículo de sus anclajes superficiales, seguida de una disección más profunda que separa en lugar de cortar.

El punto de máxima adhesión

Las células madre del bulge depositan nefronectina en la membrana basal subyacente, a la que se ancla el músculo erector5. El punto de máxima adhesión mecánica del folículo coincide, por tanto, con su región de células madre. Un injerto extraído con fuerza antes de haber liberado este anclaje corre el riesgo de estirarse, romperse o perder el bulge: esta es la base biológica de la regla operativa según la cual la extracción debe realizarse con una tracción mínima.

3.Dinámica molecular y vías de señalización: por qué importa la integridad

Un injerto vuelve a crecer de forma fiable cuando conserva los dos compartimentos que gobiernan la regeneración del folículo: el bulge, con las células madre epiteliales, y la papila dérmica, que produce las señales inductivas necesarias para iniciar cada nuevo anágeno. La vía Wnt/β-catenina, activada por las señales de la papila, dirige la activación de las células madre al inicio de cada ciclo.

Kim y Choi observaron que porciones foliculares sin bulbo pueden volver a crecer, probablemente gracias a la capacidad regenerativa de la vaina y del bulge6. Este dato explica por qué una parte de los folículos transeccionados vuelve a crecer, pero no hace aceptable la transección: un folículo dañado tiene menos probabilidades de recrecer y a menudo produce un tallo de calibre reducido. El manguito de tejido perifolicular que acompaña al injerto protege además la papila y la matriz de la desecación y del traumatismo de las pinzas.

4.Fisiopatología y correlaciones clínicas: de la técnica de punch a la FUE

Evolución histórica

Los primeros trasplantes capilares modernos utilizaban punches de varios milímetros de diámetro, que extraían e implantaban islotes de piel con numerosos folículos. Los resultados eran a menudo poco naturales, con el característico aspecto «en mechones». El reconocimiento de la unidad folicular como estructura anatómica natural condujo, en los años noventa, al trasplante de unidades foliculares individuales obtenidas mediante disección microscópica de un huso de piel occipital (FUT o tira). La FUE aplicó el mismo principio eliminando el huso: cada unidad se extirpa directamente de la piel con un punch de calibre mínimo1.

Cicatrización de la zona donante

Cada escisión deja una pequeña herida circular que cicatriza por segunda intención en pocos días, con una cicatriz puntiforme hipopigmentada. Individualmente estas cicatrices son poco visibles; sin embargo, su número y su distribución determinan el aspecto final de la zona donante. Las ventajas reconocidas de la FUE son la menor molestia posoperatoria en la zona donante y la ausencia de una cicatriz lineal; los inconvenientes son la mayor duración del procedimiento y una curva de aprendizaje larga2.

La zona donante como recurso finito

Ninguna unidad extraída se regenera. Una extracción distribuida de forma irregular o excesiva produce un aclaramiento visible y, en los casos extremos, una zona donante agotada que impide intervenciones futuras. Los autores de la actualización publicada en Actas Dermo-Sifiliográficas señalan 1.500–2.000 unidades foliculares como cantidad habitual por jornada quirúrgica2. El límite global depende de la densidad y de la superficie de la zona donante segura de cada paciente.

5.Protocolos quirúrgicos e impacto en la microcirugía FUE

Las fases de la extracción

  1. Preparación de la zona donante. Rasurado total, parcial o sin rasurar, según las necesidades del paciente y el número de injertos previsto.
  2. Anestesia y tumescencia. La infiltración de suero fisiológico antes de la incisión aumenta la turgencia tisular y tiende a verticalizar los folículos, lo que reduce el riesgo de transección2.
  3. Incisión. El punch se alinea con el eje del tallo emergente y se introduce hasta una profundidad limitada. Con los punches cortantes, la profundidad indicada es de unos 2,5–3 mm2.
  4. Disección. Con los punches romos o híbridos la disección puede llegar más profundo, separando el folículo de los tejidos circundantes sin cortarlo, pero con el riesgo de empujar el injerto por debajo de la superficie (injerto enterrado)2.
  5. Extracción. El injerto se sujeta por el tejido perifolicular y se retira con una tracción mínima; después se inspecciona y se conserva en solución.
Tabla 6.1 — Instrumentos de extracción FUE: características generales
Instrumento Principio Puntos fuertes Limitaciones
Punch cortante Incide la piel y la dermis superficial Incisión nítida, control de la profundidad Riesgo de transección si el ángulo no es correcto
Punch romo Separa el folículo de los tejidos por disección Sigue la curvatura del folículo en profundidad Posibles injertos enterrados, mayor traumatismo cutáneo
Punch híbrido Borde en parte cortante y en parte romo Compromiso entre incisión y disección Requiere experiencia en el ajuste
Sistemas motorizados Rotación, oscilación o modos combinados Rapidez, menor fatiga Calor y torsión si están mal ajustados
Sistemas robóticos Identificación e incisión guiadas por imagen Reproducibilidad del gesto Coste, adaptabilidad al cabello rizado o claro

El instrumental y su evolución

El diámetro del punch se ha reducido progresivamente: hoy se utilizan en general punches de entre 0,8 y 1,15 mm, siendo 0,9 mm la elección más frecuente2. Junto a los punches manuales se han difundido los sistemas motorizados, con movimientos rotatorios, oscilantes o combinados, y los sistemas robóticos, en los que la identificación de las unidades y la incisión están guiadas por imagen. Avram y Watkins describieron los principios, las fases y los resultados de la extracción robótica, cuyo objetivo principal es la reproducibilidad del gesto8; la identificación automática de las unidades puede resultar más difícil cuando el contraste entre cabello y piel es bajo o el cabello es muy ondulado. Ningún instrumento es superior en todas las situaciones: la elección depende de las características del cabello y de la piel y de la experiencia del cirujano.

6.Medicina regenerativa y tratamientos adyuvantes

Entre la extracción y la implantación, el injerto es un tejido isquémico: su supervivencia depende del tiempo fuera del cuerpo, de la temperatura y de la solución de conservación, temas que se tratan en la sección 7. Se han propuesto varios adyuvantes para mejorar la supervivencia de los injertos y acelerar la cicatrización de la zona donante, entre ellos el plasma rico en plaquetas como medio de conservación o en infiltración. La evidencia disponible es de calidad moderada o baja y los protocolos no están estandarizados: estos tratamientos no compensan una extracción técnicamente inadecuada.

7.Gestión del riesgo y límites anatómicos

  • Transección. Debe medirse sistemáticamente en muestras de injertos y corregirse durante la intervención modificando el ángulo, la profundidad, el diámetro o el tipo de punch.
  • Injertos enterrados. Una disección demasiado profunda con punches romos puede empujar el injerto bajo la piel, con riesgo de quistes y foliculitis.
  • Sobreextracción. Un número de escisiones demasiado elevado o concentrado produce un aclaramiento visible y compromete sesiones futuras.
  • Operadores no médicos. La FUE es una intervención quirúrgica. La ISHRS señala complicaciones, algunas graves, en procedimientos realizados por personal no habilitado7; el comunicado completo está disponible en el sitio web de la International Society of Hair Restoration Surgery.
  • Curva de aprendizaje. Los resultados de la FUE dependen en gran medida de la experiencia del operador: los datos de la literatura obtenidos por cirujanos expertos no son automáticamente trasladables.

8.Tips & Tricks clínicos del equipo médico

  • Primeras unidades como prueba. Examinar al microscopio las primeras extracciones de cada región donante para valorar el splay, la longitud y la integridad, y ajustar en consecuencia el diámetro y la profundidad.
  • Alineación antes que velocidad. Un punch perfectamente alineado con el eje del tallo reduce la transección más que cualquier ajuste del motor.
  • Tracción mínima. Si el injerto no se libera con facilidad, el anclaje superficial no se ha liberado: completar la disección en lugar de tirar.
  • Distribución uniforme. Alternar las escisiones dejando unidades intactas entre ellas preserva el aspecto de la zona donante.
  • Registrar los datos. Anotar en cada sesión el diámetro del punch, el tipo de instrumento y la tasa de transección permite mejorar la técnica con el tiempo.

— Enfoque metodológico del equipo de Clinica Pallaoro, Padua

9.Discusión crítica y conclusiones

En menos de treinta años, la FUE ha pasado de técnica experimental a método de extracción de referencia. Sin embargo, la literatura que la respalda está formada sobre todo por series de casos y estudios comparativos no aleatorizados: faltan comparaciones controladas entre tipos de punch y sistemas motorizados y robóticos, y las definiciones de transección y de supervivencia de los injertos no son uniformes entre los estudios. Muchas recomendaciones operativas reflejan la experiencia de cirujanos concretos más que una evidencia generalizable.

Las perspectivas de desarrollo se centran en instrumentos más adaptativos, capaces de responder en tiempo real a la resistencia de los tejidos, sistemas de imagen para estimar el ángulo y la profundidad de los folículos antes de la incisión y una estandarización de los indicadores de calidad. Mientras tanto, los principios siguen siendo los descritos en este artículo: respeto de la anatomía de la unidad folicular, integridad del bulge y del bulbo, distribución prudente de la extracción y conciencia de que la FUE es, a todos los efectos, una intervención quirúrgica.

10.Bibliografía científica comentada

  1. Rassman WR, Bernstein RM, McClellan R, et al. Follicular unit extraction: minimally invasive surgery for hair transplantation. Dermatol Surg. 2002;28(8):720-728. PubMedPrimera descripción sistemática de la técnica FUE.
  2. Jiménez-Acosta F, Ponce-Rodríguez I. Follicular unit extraction for hair transplantation: an update. Actas Dermosifiliogr. 2017;108(6):532-537. DOIActualización de la técnica: diámetros de punch, profundidad de incisión, tumescencia, instrumental y límites prácticos.
  3. Jiménez F, Izeta A, Poblet E. Morphometric analysis of the human scalp hair follicle: practical implications for the hair transplant surgeon and hair regeneration studies. Dermatol Surg. 2011;37(1):58-64. Universidad de MurciaDatos morfométricos sobre la posición del bulge y del bulbo.
  4. Poblet E, Jiménez F, Ortega F. The contribution of the arrector pili muscle and sebaceous glands to the follicular unit structure. J Am Acad Dermatol. 2004;51(2):217-222. PubMedPapel del músculo erector en la estructura de la unidad folicular.
  5. Fujiwara H, Ferreira M, Donati G, et al. The basement membrane of hair follicle stem cells is a muscle cell niche. Cell. 2011;144(4):577-589. PubMedAnclaje del músculo erector al nicho del bulge mediante nefronectina.
  6. Kim JC, Choi YC. Regrowth of grafted human scalp hair after removal of the bulb. Dermatol Surg. 1995;21(4):312-313. Kyungpook National UniversityCapacidad regenerativa de los segmentos foliculares superiores.
  7. International Society of Hair Restoration Surgery. Popular hair restoration technique updates name to reflect surgical nature of procedure. Comunicado de prensa, 6 de marzo de 2018. ISHRSCambio de denominación de extraction a excision y posición sobre las intervenciones realizadas por no médicos.
  8. Avram MR, Watkins SA. Robotic follicular unit extraction in hair transplantation. Dermatol Surg. 2014;40(12):1319-1327. PubMedRevisión de los sistemas robóticos para la extracción FUE.

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